¡Hola chicos/as, profesores/as!
Mi única inquietud es que os gustase la charla que impartimos ayer. Ahora dentro de un mes tendréis 3 de vacaciones, aprovecharlos para empezar el nuevo curso con más y más fuerza. A mí me encantó poder daros esa charla, me sentí muy cómoda y ayer visteis la realidad, no la ficción, lo nuestro era pura realidad.
Ya lo dijimos ayer, las malas compañías, fuera, pues hay un dicho que dice: "cuando hay una manzana se pudren todas", pues eso si estáis junto a alguien que os pueda llevar por ese camino, apartaros, centraos en vuestros estudios que son lo más importante en la vida, formarse desde niño.
Las drogas no traen más que malas cosas, destrozan todo lo que tocan y todos pensamos a mí no me va a pasar, "yo controlo", peo realmente NO CONTROLAMOS NADA, SINO ELLAS NOS CONTROLAN A NOSOTROS. Ánimos, a seguir estudiando y os mando un gran saludo y un gran abrazo a todos y cada uno de vosotros.
Joana
Bueno chicos, pues se acabó. Por este año, el proyecto ANOCA dice adiós, hasta el curso que viene.
Aires
renovados, gente nueva, ideas frescas, y a recomenzar con esta humilde
labor que nos proponemos cada salida que realizamos, que no es más que
la de informar a esta nueva generación que viene de que en la vida hay
muchos caminos por donde elegir caminar, pero que algunos son más
perjudiciales que otros. Es decir, que hay caminos que llevan a
callejones sin salida, y avenidas abiertas, con varias direcciones a
donde poder llegar. Todo consiste en aprender a diferenciar lo antes
posible las buenas decisiones de las malas, y eso, que parece tan
sencillo, a veces no lo es. Por eso llevamos nuestra historia, nuestro
relato, en primera persona, para que corroboren tangiblemente cómo una
concatenación de malas decisiones puede incluso llevarte a prisión, un
lugar donde de verdad nadie quiere estar.
Este ha sido al menos mi
propósito, y espero que mis palabras hayan calado por lo menos en un
niño, que gracias a nuestras palabras se haya puesto a reflexionar, y
quizás, si algo no estaba saliéndole bien, o estaba empezando a
equivocarse, hay cambiado comportamientos tóxicos para su existencia por
otros que le lleven a ser quien se proponga ser. Siempre hay que mirar
adelante. Con esto, yo me conformaría. Pero creo que hemos calado algo
más hondo, por lo que la sensación final es de satisfacción.
Me despido de todos vosotros a la madrileña: ¡Hasta luego chicos!
Javier